Internet
El servicio más utilizado de Internet es la Web, seguido de cerca por el correo electrónico. Cuando hablamos de entrar en Internet o navegar por Internet nos estamos refiriendo en realidad a la Web. Para poder acceder a la Web necesitas un programa llamado navegador.
La información en la Web está disponible mediante páginas web, estas páginas están escritas internamente en lenguaje HTML, para transformar ese lenguaje en páginas Web visibles hace falta un programa, a estos programas se les llama navegadores o browsers (en inglés). Son programas complejos que realizan muchas funciones pero desde sus inicios han sido gratuitos y se pueden descargar de la Web. sin conexión a Internet para ver páginas web que tengas grabadas en el disco duro, en un CD, DVD u otro dispositivo.
Los navegadores van incorporando las nuevas tecnologías que se generan en torno a Internet, cada poco tiempo aparecen versiones nuevas, es conveniente tener actualizado nuestro navegador.
Si tienes una versión vieja puede que al visitar ciertos sitios no los puedas ver correctamente. Por ejemplo, ciertas animaciones pueden no funcionar correctamente, o un menú puede que no se abra.
El primer navegador que se difundió por la red fue el Mosaic, en 1993. Después se transformó en Netscape, que dominó el mercado hasta la llegada de Microsoft con su Internet Explorer (IE) en 1996.
Firefox es un navegador moderno que innovó con unas características muy interesantes. Por ejemplo, Firefox tiene un bloqueador de las molestas ventanas emergentes (pop-ups), también tiene la posibilidad de abrir nuevas páginas web en la misma ventana utilizando diferentes solapas. En Firefox hay integrados, en la parte superior derecha, varios de los buscadores más utilizados, como Google, Yahoo, etc. En Septiembre de 2008 apareció otro navegador de la mano de Google, el Chrome. Teniendo en cuenta la fuerza de Google en la red, es probable que logre una cuota importante del mercado.
Otro navegador digno de mencionarse y con bastantes usuarios es Opera. Muy ligero y que tiene como filosofía la total configuración del programa por parte del usuario y el cumplimiento a rajatabla de los estándares publicados por la W3C.
Existen páginas especializadas en medir la calidad del navegador. Por ejemplo el test Acid3 comprueba cómo respeta los estándares el navegador, dándole una puntuación entre 0 y 100. Otro test, SunSpider se encarga de medir la velocidad con la que el navegador ejecuta el código JavaScript, cada vez más empleado en las llamadas aplicaciones web.
Hubo un tiempo, al comienzo de Internet en los años 90, en que buscar algo por la red de redes era una tarea agotadora y aburrida, ahora las cosas han cambiado. Normalmente uno se sorprende de lo fácil y rápido que resulta buscar información.
A veces resulta muy gratificante encontrar algo que ni siquiera sabíamos que existía y que supera nuestras expectativas. Es uno de los motivos por los que Internet engancha a la gente. Es como encontrarse frente a un gigantesco basurero y en la primera patada encontrar un diamante.
Para arrancarlo haz clic aquí o teclea http://www.google.com en la barra de direcciones de tu navegador. O simplemente teclea "google" en la barra de direcciones, se arrancará el buscador de tu navegador y, probablemente, aparecerá la dirección del buscador Google en la primera posición.
Una vez abierta la página, esta es la pantalla inicial del Google. La mayoría de opciones no aparecen hasta que no mueves el cursor del ratón.
El primer detalle a tener en cuenta es que Google detecta el idioma de tu sistema operativo y te presenta la pantalla en ese idioma. En nuestro caso en Español. Además detecta nuestro país, y nos muestra la versión del buscador correspondiente
La pantalla del Google es muy simple. Tiene un cuadro de texto central donde tecleamos lo que queremos buscar, el botón para iniciar la búsqueda Buscar con Google y algunas otras cosas más con nombres bastante descriptivos y que ahora no veremos. Luego explicaremos con detalle la pantalla de resultados.
Vamos a realizar nuestra primera búsqueda. Supongamos que queremos comprar un libro a través de Internet.
Teclea librerías en la caja de búsqueda y haz clic en el botón Buscar con Google.
Aparecerá una pantalla como la que puedes ver en la página siguiente. Si haces lo mismo en tu ordenador el resultado puede ser diferente ya que la base de datos de Google va cambiando cada cierto tiempo.